Master Brand

Seguridad vial para perros: qué hacer y que no al viajar con perro en coche

Comparte
Intro Text
«¿Es indispensable que mi perro vaya sujeto cuando viaje en coche?» «¿Debe llevar arnés?» «¿Puedo bajar la ventanilla?» Contestamos a todas estas preguntas aquí.

Como cualquier otro miembro de la familia, al llevar a tu perro en coche, este necesita protección ante los posibles peligros viales. Aquí te damos algunos consejos de seguridad para viajar con perro en coche.
Content
Image
Perro tumbado viajando en el asiento trasero

Seguridad vial para perros: mantén a tu perro seguro al viajar con él en coche

Inmovilízalo mediante un arnés o transpórtalo dentro de una jaula o transportín

En algunos países esto es obligatorio por ley. Por supuesto, en el caso del arnés, se trata de un cinturón especial de viaje que protege frente a choques. En caso de que viajes con tu perro en coche utilizando un transportín o una jaula de transporte para perros, asegúrate de que estos sean lo bastante grandes como para que el perro pueda estar de pie, sentado o acostado, y de que estén colocados en posición horizontal (preferiblemente en el suelo del vehículo o en el maletero). Si tienes un vehículo tipo ranchera o berlina, o uno más grande, plantéate además el uso de una barrera de protección. Y ojo, no es buena idea dejar a un perro suelto dentro de un 4 x 4 o un remolque, aunque te desplaces por el campo.

Ayuda a combatir la ansiedad

Para que tu perro no se ponga nervioso en el coche (como, por ejemplo, cuando vas al veterinario o de viaje):

  1. Familiariza a tu perro con el coche cuando este esté parado.
  2. Procura hacer desplazamientos breves a modo de «práctica» a sitios que le gusten, como el parque o la playa, por ejemplo. El objetivo es que el perro vea que no pasa nada: hemos subido al coche, nos hemos desplazado, nos hemos bajado y no ha pasado nada. No hay razón para tener miedo.
  3. Conduce con cuidado, sin acelerones ni movimientos bruscos, para que tu perro no lo asocie a una experiencia negativa.

Haz descansos

Si decides viajar con tu perro en coche durante varios días o bien recorres una distancia considerable, asegúrate de hacer un descanso cada pocas horas. Deja que el perro salga con su correa por un sitio tranquilo para que «estire las patas» y dé un paseo corto o juegue un poco, además de permitirle hacer sus necesidades.

A los perros muy mayores les cuesta saltar o entrar en el vehículo; una forma de facilitarles esta tarea es proporcionarles una rampa.

Lleva tus propias reservas de agua

A veces, en las fuentes públicas hay parásitos, como la Giardia. Para mantener a tu perro seguro e hidratado y evitar que sufra problemas en el tracto gastrointestinal, procura llevar tu propia agua potable desde casa, y por supuesto, un cuenco para dársela.

Lo que NO debes hacer al llevar a tu perro en coche

Evita que saque la cabeza por la ventanilla

A pesar de que a los perros les encanta que les dé el viento en plena cara, no es buena idea que le dejes sacar la cabeza por la ventanilla. A veces hay objetos en la carretera que pueden salir disparados al pasar un coche, por lo que tu perro podría salir lastimado. No corras ese riesgo. Por supuesto que puedes bajar la ventanilla, pero solo lo suficiente para que entre aire fresco.

Cuidado con las temperaturas extremas

En días fríos, pero también en días muy calurosos, no hay que dejar al perro solo en el coche. Y por supuesto, jamás con las ventanillas subidas. El calor supone un grave peligro que pone en riesgo la vida del perro, ya que la temperatura en el interior del vehículo puede dispararse en pocos minutos. En verano ventila bien el coche o enciende el aire acondicionado un buen rato antes de que os subáis. Procura estacionar en zonas con sombra cuando sea posible, o bien usar un parasol en viajes largos. Si llevas a tu perro en un remolque, debes hacer uso de una jaula o transportín que tengan una ventilación adecuada y estén protegidos ante la lluvia, el sol, el viento y demás elementos atmosféricos.

Evita las distracciones

Sí, tu perro es adorable, pero recuerda que debes mantener los ojos en la carretera y no permitir ninguna distracción que suponga un riesgo. Eso incluye no dejar nunca que tu perro se siente en tu regazo mientras conduces.

No des de comer a tu perro dentro del coche

A pesar de que a las personas nos encanta comer tentempiés durante los viajes, intenta que tu perro no se maree en el coche. Para ello, únicamente deberás darle de comer algo ligero o poca cantidad de pienso durante los descansos si se trata de un viaje largo. El uso de productos para evitar las náuseas y los vómitos ayuda a disminuir los efectos del movimiento del coche. Pregunta a tu veterinario sobre el uso de feromonas calmantes para ayudar a tu perro a estar tranquilo ante situaciones que le puedan causar estrés.

En todo caso, procura no darle de comer o beber en las 3 horas anteriores al inicio del viaje para evitar que tenga el estómago lleno y que surjan problemas inoportunos dentro del coche.

Etiquetas
Comparte