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Ansiedad por separación en perros: tres estrategias para disminuir el estrés

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Aprende a reconocer la ansiedad en perros por separación y cómo frenarla.
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Ansiedad en un perro que mira por la ventana

Muchos perros lo pasan bien estando solos, pero algunos se ponen nerviosos cuando se separan de sus dueños. Es lo que se conoce como «ansiedad por separación». 

Ansiedad en los perros: síntomas

Los signos de ansiedad en un perro cuando se lo deja solo pueden ser muy obvios o muy sutiles:

  • Provocan accidentes en casa.
  • Tienen un comportamiento destructivo: muerden los muebles, rasgan textiles y rasguñan paredes o puertas.
  • Se autolesionan: se quitan pelo, se rascan la piel hasta sangrar.
  • Babean o jadean en exceso.
  • Ladran durante periodos prolongados de tiempo.
  • Aúllan.
  • Gimen.
  • Se muestran agitados.

Pregunta a tus vecinos si oyen a tu perro ladrar o si perciben otros signos de malestar. Esto puede ayudarte a evitar quejas y tranquilizar a los demás residentes demostrándoles que estás tomando medidas para aliviar la ansiedad de tu animal de compañía (¡y la suya también!).

Los signos de ansiedad por separación pueden ser evidentes incluso mientras estás en casa, por ejemplo, si tu mascota te sigue de una habitación a otra sin parar, si busca constantemente contacto físico y atención, o si se queda en un rincón con actitud triste cuando ve que te preparas para salir.

Un momento muy delicado en el que puede aparecer este comportamiento (aunque no lo hayas notado en tu perro antes) es justo después de las vacaciones. Durante las semanas o meses de verano, los miembros de la familia suelen pasar más horas o todo el día en casa. Además, llevamos a nuestros perros donde quiera que vayamos. Aumentan los paseos, las caricias, las horas de juego, los premios, los ratos juntos de relax… Es una temporada en la que no nos separamos casi nunca de nuestros amigos peludos.

El intenso contacto durante este tiempo puede estrechar los lazos con nuestro animal, cosa que puede llevarlo a depender un poco más de los humanos. Es en estas situaciones cuando puede empezar a producirse un «hiperapego» entre nuestra mascota y nosotros, y que nuestro can pierda la confianza en sí mismo por estar siempre acompañado. Así, cuando acaben las vacaciones, puede sufrir estrés por separación.

Cómo corregir la ansiedad por separación en perros

Tanto tu perro como tú debéis hacer frente a este problema lo antes posible, antes de que se cronifique. Las estrategias que enumeramos a continuación te ayudarán a combatir los miedos de tu mascota.

Estrategia n.º 1: Ayuda a tu perro a tolerar el «tiempo a solas»

El método más simple para atajar la ansiedad por separación de un perro es aumentar de forma gradual el tiempo que pasa solo. Para ello no es necesario que salgas de casa, basta con irte a otra habitación o cerrar la puerta (aunque no del todo).

Antes de salir, acaricia a tu mascota y háblale suavemente, pero nunca le digas «Tengo que irme» o «Me voy ya». Deja al animal solo un momento. Si es posible, espera a que se calme antes de volver a la habitación. No le riñas al entrar; por el contrario, dedícale unas palabras de ánimo y tal vez una recompensa, pero solamente cuando se haya calmado. Esto le demostrará que quedarse solo no es desagradable.

Haz que el tiempo que pase solo sea una experiencia positiva: déjale su juguete favorito o una mantita donde pueda echarse a su antojo. De forma progresiva, aumenta el tiempo de separación. Para minimizar el estrés del animal, es mejor hacerlo una sola vez al día (mejor que en varias ocasiones en una misma jornada).

Recuerda: Este enfoque podría tardar varias semanas en surtir efecto ¡así que ten mucha paciencia y sé constante!

Estrategia n.º 2: Fomenta la independencia de tu perro

Si tu mascota se pone ansiosa cuando ve que te preparas para salir (por ejemplo, cuando coges las llaves o te pones el abrigo), deberás motivarla para ser más independiente. He aquí algunos consejos prácticos:

No dejes que tu perro te siga todo el tiempo.

Demuéstrale que estás prestando atención a otras tareas y no reacciones cuando te traiga juguetes o quiera llamar tu atención.

Cuando empiece a estar solo de forma espontánea, recompensa esa actitud con un premio y algunas palabras de elogio. Ten en cuenta, sin embargo, que las chuches no funcionan con cualquier perro: algunas razas de pastor u ovejero son tan inteligentes que se portan de cierta forma solo para llevarse el premio; en estos casos, la recompensa únicamente deberían ser tus elogios.

Intenta hacer esto: No armes un drama cuando te vayas o vuelvas. Aunque abrazar y achuchar a tu animal sea tentador, esta manera de saludar a tu peludo impide que sea más independiente.

Estrategia n.º 3: Usa una jaula

Los transportines o jaulas de adiestramiento son muy útiles para prevenir la ansiedad por separación. Por naturaleza, los perros buscan una guarida, así que enseñarles que su jaula o transportín es un lugar seguro adonde retirarse les puede ayudar a calmarse ¡y al mismo tiempo evitar que destruyan la casa!

La clave de este tipo de adiestramiento es conseguir que nuestra mascota relacione la jaula con una experiencia positiva. Es decir, conseguir que el perro piense en su jaula como su espacio «especial», no como un castigo. Para lograrlo, mete juguetes que le gusten y ropa de cama cómoda. Incluso puedes poner dentro alguna prenda vieja tuya para que tenga a mano algo con tu olor.

Las primeras veces que tu compañero peludo use la jaula, deja la puerta abierta para que no se ponga nervioso y pueda asociarla con sentimientos de relajación. Por supuesto, no hay nada más positivo para los perros que la comida, así que no está de más poner algunas croquetas o chuches dentro de la jaula una vez que esté tranquilo (incluso puedes meter su cuenco de comida).

Poco a poco, y usando premios como refuerzo positivo, déjalo dentro con la puerta cerrada, hasta que llegue a estar contento de estar allí. Para lograrlo, asegúrate de que también usa la jaula cuando estás en casa, ya que no debería relacionarla únicamente con su tiempo a solas.

Cuando tu perro se quede solo en casa, deja la puerta de la jaula abierta para que pueda entrar cuando le apetezca.

Abre el camino hacia el éxito: Antes de dejar a tu mascota sola, asegúrate de que haya hecho suficiente ejercicio, que haya salido a hacer sus necesidades y que haya comido.

Recuerda que un perro que hace mucho ruido cuando vas a dejarlo solo no está loco ni trata de manipularte: sencillamente está triste. Lo único que conseguirán las reprimendas es agravar el problema. Así que, una vez de vuelta en casa, si tu perro ha causado un «accidente» o ha dañado algún objeto, no lo castigues o exacerbarás su ansiedad.

El mejor tratamiento para la ansiedad por separación en perros es la paciencia. Sin embargo, si no notas mejoría tras varios meses, plantéate pedirle ayuda a un veterinario especialista en comportamiento. Este tipo de expertos evalúa la personalidad de cada animal y las características de la raza y el estilo de vida, y podrá aconsejarte.

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