Master Brand

Cómo ayudan los perros de terapia a las personas

Comparte
Intro Text
Los perros de terapia proporcionan afecto y amor a los niños y adultos que pasan por etapas vitales complicadas. A continuación, te detallamos todos los pasos necesarios para convertir a un can en perro de terapia.
Content
Image
Un niño hospitalizado acariciando a un perro de terapia

Los perros de terapia no solo son expertos en hacer sonreír a los humanos que los rodean, sino que pueden establecer vínculos duraderos y tener un efecto positivo sobre el bienestar mental y emocional de las personas a quienes acompañan. Descubre los rasgos característicos de los perros de terapia, si hay razas más adecuadas para desempeñar este trabajo y qué pasos deben seguirse para convertir a un can en perro de terapia.

¿Qué pasos deben seguirse para convertir a un can en perro de terapia?

Los perros de terapia suelen confundirse con sus homólogos, los perros de asistencia y de servicio, cuya labor igualmente heroica requiere un entrenamiento más riguroso y complejo, ya que consiste en ayudar a personas con algún tipo de discapacidad o problema de salud, o en participar en tareas de detección, rastreo y protección. Por el contrario, los pasos necesarios para convertir a un can en perro de terapia resultan más sencillos.

Los futuros perros de terapia deberán someterse a evaluación para garantizar que su temperamento sea tranquilo y sosegado y que no se asustarán fácilmente al acudir a lugares extraños o interactuar con niños ruidosos.

Si estás pensando en certificar a tu amigo canino como perro de terapia, hay varias organizaciones especializadas que podrán orientarte. En la mayoría de casos, te bastará con hacer una búsqueda en Internet para encontrarlas.

Del mismo modo, si tu institución o tú necesitáis organizar visitas con perros de terapia, estas organizaciones estarán encantadas de ayudaros.

¿Qué razas son las más adecuadas?

Los labradores, conocidos por su carácter afable, pueden ser excelentes perros de terapia. Otras razas adecuadas para este trabajo son las siguientes:

  • Golden retrievers
  • Collies
  • Pastores alemanes
  • Beagles
  • Galgos
  • Pomeranias

Sin embargo, tras someterse a las evaluaciones y los procesos de registro necesarios, cualquier can puede convertirse en un perro de terapia. Además, ten en cuenta que los perros no son las únicas mascotas que pueden certificarse para proporcionar consuelo a los seres humanos, sino que los gatos también pueden convertirse en animales de terapia.

¿Dónde trabajan los perros de terapia?

Muchos perros de terapia visitan hospitales, escuelas y residencias de ancianos para ayudar a los alumnos y pacientes que necesiten ayuda para aprender, tranquilizarse o simplemente sonreír.

Para los perros de terapia y sus dueños no hay dos días iguales. Eso sí, las sonrisas y la alegría de los humanos que reciben su visita están garantizadas, ¡por no hablar de todas las caricias, los mimos y las golosinas que los canes reciben a cambio!

Perros de terapia en las escuelas

La terapia con perros para niños en escuelas se utiliza frecuentemente para ayudar a los pequeños con sus habilidades lectoras. Algunos niños pueden ponerse nerviosos y estresarse cuando se les pide que lean en voz alta. Esto puede hacer que relacionen la lectura con un hecho negativo, un sentimiento en el que los perros de terapia y sus dueños pueden ayudar.

Los perros de terapia se mezclan con los alumnos de la clase, recibiendo caricias y ofreciendo tranquilidad para ayudar a los pequeños a relajarse. Así, los niños con problemas de lectura suelen turnarse para leerle un cuento al can. Al sentirse más relajados y centrarse en el animal, estos niños ya no se sienten tan presionados, lo que contribuye a reforzar su confianza y sus habilidades lectoras.

¡Pero no todo es estudiar! También se dedica una gran cantidad de tiempo al ocio para que los perros jueguen e interactúen con los pequeños durante los descansos.

Perros de terapia en residencias de ancianos y hospitales

Normalmente, las personas que ingresan en una residencia de ancianos no pueden tener mascotas. En la terapia con perros para personas mayores se hace evidente lo mucho que estas personas aman a los animales y echan de menos tenerlos cerca. A muchos residentes les encanta ver una cola moviéndose, un par de grandes ojos marrones y una nariz fresca y húmeda, especialmente si están tristes o enfermos o si se sienten solos.

Sucede lo mismo con la terapia con perros para pacientes hospitalizados. Pasar tiempo con un perro de terapia y mimarlo puede marcar una gran diferencia en el día a día de un paciente, lo que a su vez tendrá efectos positivos en cómo se siente este y cómo afronta el tratamiento.

Por otro lado, los pacientes no son los únicos que esperan con impaciencia la visita de los perros de terapia, ya que al personal médico le encanta verlos también.

¿Qué otros trabajos pueden hacer los perros de terapia?

La terapia con animales puede tener lugar en entornos muy variados, aunque suele centrarse en instituciones dedicadas al cuidado de las personas. Su habilidad para establecer vínculos con personas que presentan dificultades para relacionarse tiene un valor incalculable.

Esta capacidad para establecer vínculos es increíblemente fuerte y constituye uno de los motivos por los que se utilizan también para acompañar a personas con autismo. Los perros especialmente adiestrados para casos de autismo proporcionan compañía a las personas con dificultades para comunicarse o hacerse comprender.

¿Tu perro está listo para certificarse?

Si crees que tu amigo canino podría ser un buen perro de terapia, estás de enhorabuena, ya que pocas actividades os resultarán tan gratificantes como esta. Ver cómo tu perro y tú podéis ayudar a mejorar la vida de otras personas, ya sea perfeccionando sus habilidades lectoras, animándolas, proporcionándoles consuelo o simplemente divirtiéndolas, es sumamente satisfactorio.

Comparte