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Primeros auxilios para perros

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Todos los que convivimos con un animal sabemos lo angustiante que es encontrarnos ante una situación de emergencia y no saber qué hacer. Al igual que existen recomendaciones de primeros auxilios para las personas, también las hay para los perros. A continuación te contamos cómo actuar ante vómitos, diarreas y otras emergencias en perros.
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Primeros auxilios para perros

Uno de los problemas frecuentes en nuestras mascotas son las reacciones alérgicas. Pueden deberse a algo que esté presente en el medio ambiente, como el polen, a algún alimento o medicamento, a parásitos y picaduras de insectos, o por contacto con alguna sustancia que produzca lesiones en la piel y las mucosas, como plásticos o productos químicos.

Si notas alguna pequeña herida o erupción en la piel, pero el perro está tranquilo y no se rasca ni se lame la zona afectada, puedes aplicar un desinfectante cutáneo apto para perros (como tinturas yodadas o clorhexidina) hasta que la lesión sane y así evitar que derive en una infección de piel. Si tu perro presenta vómitos puntuales, lo mejor será que no le des comida hasta que hayan cesado y en caso de diarrea, alimentar con una dieta blanda. Ante picaduras de insectos, siempre que no estén en la zona de la cara o del cuello, aplicar hielo o barro frío ayudará a reducir el dolor y la inflamación.

No obstante, si sospechas que tu perro ha entrado en contacto con orugas (procesionarias), si tiene picaduras de insectos en la cara, la boca o el cuello, o si presenta diarreas y vómitos abundantes e incesantes, acude al veterinario cuanto antes.

Trastornos digestivos

Uno de los trastornos más comunes en los perros que visitan el veterinario son los vómitos y las diarreas. Aunque son menos espectaculares que una herida sangrante, pueden llegar a ser más graves e incluso poner en riesgo la vida del animal.

Los vómitos y las diarreas en perros pueden deberse a que estos hayan ingerido algún cuerpo extraño o que estén sufriendo una indigestión, una intolerancia alimentaria o alguna intoxicación, aunque existen otras muchas causas.

Si los vómitos y las diarreas son puntuales, pero tu perro se ve animado y feliz, puedes esperar unas 24 horas (solo 12 horas si se trata de un cachorro o de un perro de raza miniatura, ya que pueden deshidratarse rápidamente). Si desaparecen, prepara una dieta fácilmente digestible para intentar terminar de cortar la diarrea del perro, como arroz hervido con pollo (sin huesos, ni piel ni grasas). Si persisten, llévalo al veterinario, quien podrá determinar si existe algún trastorno grave, como una perforación, o si es necesario realizar un lavado gástrico.

Heridas y traumatismos

Por mucho que cuidemos a nuestro perro para que no le pase nada, la suerte no siempre está de nuestro lado.

Si tu perro sufre algún accidente y ves mucha sangre, procura mantener la calma para no asustarle. Localiza la zona de donde proviene la sangre y aplica presión durante unos minutos con un pañuelo, una gasa o algo limpio que tengas a mano. Si ves que tiene algo clavado y crees que puedes retirárselo fácilmente, hazlo. Pero si tu perro se queja y no se deja, o si se trata de un corte profundo, lo mejor será que acudas al veterinario para que se ocupe de la herida cuanto antes.

Si la herida es superficial o se trata simplemente de un arañazo, recorta el pelo alrededor de la herida, limpia esta con agua abundante y aplica una solución antiséptica. A continuación, aplica una pomada cicatrizante y ve efectuando curas dos veces al día hasta que la herida se cierre, y entretanto evita que tu perro se lama esa zona. En caso de que la lesión sea un chichón debido a un golpe, aplica un poco de hielo o algún objeto helado (como una bolsa de guisantes congelados) en la zona pero sin tocar directamente la piel del animal (puedes protegerla con un trapo o una toalla). Si piensas que la herida del perro está infectada o que el dolor del chichón persiste y crees que puede haber una fractura, acude a tu veterinario.

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