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Cómo educar a un cachorro: las primeras semanas

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Educar a un cachorro puede resultar extenuante, pero tomar las medidas adecuadas de educación, acostumbrarlo a la correa y socializarlo, ¡puede ayudaros tanto a él como a ti!
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Cachorro de labrador negro sentado y mirando a su dueño

La llegada de un nuevo cachorro a casa es un momento muy emocionante para todos, incluido para él. Un nuevo cachorro puede llenar la casa de alegría, pero, como cualquier animal joven, deberá aprender algunas reglas.

Empieza a educar a tu cachorro lo antes posible

Educación, obediencia y socialización: todas ellas son habilidades que es importante que adquiera tu perro, y cuanto antes, mejor. Para enseñarle cada una de ellas se necesita constancia, paciencia y refuerzos positivos, a fin de que el cachorro adquiera buenos hábitos y surja un vínculo fuerte entre los dos.

Cómo educar a un perro cachorro

Educar a tu perro para que haga sus necesidades en el lugar correcto y la hora adecuada debería ser la primera lección que debe aprender. Es a partir de las 8 semanas de edad cuando puedes empezar a hacerlo, aunque no esperes tener éxito inmediatamente: por lo general se requieren entre 4 y 6 meses para que el perro aprenda, e incluso pueden seguir produciéndose accidentes hasta los 12 meses, así que sé paciente con el cachorro.

Cómo educar a un cachorro para hacer sus necesidades

Tal vez sea adecuado que enseñes a tu perro a hacer sus necesidades distinguiendo entre la noche y el día.

Durante el día, un cachorro de ocho semanas necesitará orinar cada hora y defecar poco después de cada comida. Sácalo a pasear frecuentemente durante el día para que se habitúe a salir a determinadas horas y para ayudarle en su educación.

Un programa sencillo de adiestramiento para que haga sus necesidades podría parecerse a esto:

  • A primera hora de la mañana
  • Después de cada comida
  • Cada vez que tu cachorro beba un buen cuenco de agua
  • Una vez cada hora
  • Antes de dormir

Deberás mantener la zona en la que haga sus necesidades libre de juguetes y distracciones. No juegues con tu cachorro hasta que haya hecho sus necesidades. Después de esto, puedes elogiarlo y achucharlo. Recuerda que las heces de perro son una fuente de parásitos y enfermedades, así que cada vez que tu perro defeque, deberías recoger los excrementos, meterlos en una bolsa desechable y tirarlos a una papelera.

Si tu cachorro no orina ni defeca durante el paseo, llévalo a su cama o zona de dormir (a los perros no les gusta ensuciar el lugar donde duermen), e inténtalo de nuevo unos minutos después. Consejo útil: silba en un tono bajo, de forma prolongada, cada vez que tu perro orine. Muy pronto asociará el sonido con una orden y habrás comenzado a entrenar a tu perro a orinar al oírte silbar, algo muy útil antes de irse a dormir o de subirse al coche.

El objetivo es entrenar a tu cachorro y evitar el mayor número posible de accidentes, incluso a una edad temprana. Conforme el cachorro crezca, necesitará ir menos veces al baño durante el día.

Normalmente, por la noche los cachorros no necesitan orinar o defecar tantas veces como por el día. Un cachorro de ocho semanas de edad es capaz de aguantarse entre cuatro y cinco horas, y el lapso de tiempo aumentará hasta 5 o 6 horas hacia las 12 semanas. A los cuatro meses, será capaz de dormir toda la noche de un tirón sin necesidad de salir para hacer sus necesidades.

Resulta muy útil usar un corralito durante la noche para educarlo, pero debes delimitar la zona de descanso del resto. El cachorro debe cenar varias horas antes de irse a dormir. Para impedir cualquier accidente imprevisto durante la noche, no dejes que tu perro se vaya a dormir sin antes haber orinado y defecado.

Por último, nunca regañes o grites a tu perro si se produjera un accidente: si lo haces, lo asociará con que hacer sus necesidades es algo malo, y podría mostrarse reacio a hacerlas, incluso fuera de casa.

Socializar a tu cachorro

Hay muchas cosas a las que tu cachorro no está acostumbrado, como los niños, el ruido y la presencia de otros animales. Socializar a tu perro puede ayudarlo a acostumbrarse a entornos humanos. Los cachorros con un alto grado de socialización tienden a mostrar menos problemas de comportamiento, y una socialización adecuada previene miedos y fobias futuros.

Lo que sí debes procurar hacer es que tu perro conozca la mayor cantidad posible de personas y situaciones sociales. Al pasear a tu cachorro, exponlo poco a poco al ruido del tráfico, así como a grupos de personas, y también propicia situaciones en las que sea testigo del movimiento de objetos grandes.

Antes de que tu perro interactúe con otros animales (tal vez dentro del marco de clases de educación canina), asegúrate de que tenga todas las vacunas y esté desparasitado, sobre todo contra gusanos. Debes procurar mantener tu cachorro a una distancia segura de otros perros, y nunca lo fuerces para que se acerque a otros perros. Independientemente de la situación, siempre recompensa y elogia a tu perro cuando se haya mostrado calmado.

Cómo adiestrar a un perro cachorro para que aprenda a pasear con correa

Todos los perros deben aprender a pasear de forma adecuada con correa por motivos de seguridad o legales. Muchos cachorros suelen adelantarse y dar tirones de la correa, haciendo que el paseo resulte muy difícil. Para enseñar a tu cachorro a pasear con correa, comienza por entrenarlo en una zona cerrada. Engancha la correa al collar como si fueras a llevarlo de paseo, pero no sujetes la correa, suéltala, y permite que el perro corra a su antojo, mientras la arrastra por el suelo.

Una vez que el cachorro se sienta cómodo así, deberás sujetar la correa con la mano y darle algunos premios, mientras lo tienes cogido por la correa. Si el perro empieza a tirar de ella, suéltala una vez más y vuelve a intentarlo una vez transcurridos entre 5 y 10 minutos. Al final, y con un poco de práctica, tu cachorro se acostumbrará y serás capaz de adiestrarlo sin que tire de la correa.

Pasear a tu cachorro con la correa destensada le ofrece la oportunidad de explorar, mientras continúas adiestrándolo para que no tire de ella. Una vez que el perro se sienta a gusto paseando con la correa destensada, llévalo a distintos sitios para que experimente diversas texturas de suelo, como césped, caminos de grava, caminos forestales, etc.

Enseñar a tu perro a obedecer

Una vez que tu cachorro esté acostumbrado a pasear sin tirar de la correa, puede procederse al adiestramiento. Para esto se usan órdenes cortas, como “Junto”, que resultan importantes conforme se progresa en el uso de la correa. Sin embargo, llegar a esta etapa puede llevar tiempo.

Comienza por reducir la longitud de la correa, con unos 10 cm basta; una longitud superior permitiría que el cachorro fuese por delante, algo que estás tratando de evitar. Para que no haya confusiones, mantén siempre al cachorro a un mismo lado de tu cuerpo. Empieza a pasear con él. Si la correa está destensada y el perro no tira, subraya este comportamiento diciendo «bien» y «junto».

Imagínate que eres un progenitor que está agarrando a su hijo de la mano al pasear por un sitio muy concurrido. Necesitas mantener la calma y mostrarte firme, sin dejar que el niño sea el que decida adónde ir y que sea él quien te lleve a ti. Pues lo mismo con el perro. Cuando finalmente llegues a una zona en la que tu cachorro pueda tener más libertad, puedes comunicárselo verbalmente mediante una orden.

Educar a un cachorro es muy divertido y beneficioso para las dos partes involucradas. Lo único que hay que hacer es dedicarle suficiente tiempo y permanecer calmado, y se convertirá en una experiencia que recordarás toda tu vida.

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